Tristesse bienvenue
Paul Auster.

Ay de mí,
ya no somos nuestros,
se acabaron las dulces palabras,
nosotros y el infinito
en silencio.
Se acabaron los éxtasis solitarios
tú transformado de pasión,
mientras descubrías
la parte más intíma de la fantasía.

Se acabaron los delirios,
calor que partía de mí
hacia tus espacios.
Se acabó el amor.
MaLena
Compañeros de los blogs que saben estar a mi lado acunándome en todos los momentos, hoy , ahora, no puedo más, cosas que me llevan a alejarme de los caminos acostumbrados, demasiadas miradas, toda la energía fluyendo, necesito pintar, jugar con mi niña dormida, ocuparme de Malena, ir hacia un lugar donde sienta que no soy ajena.
La mujer encendida que Uds. imaginan no existe, soy nada más un alma que muchas veces tiene miedo, tanto.
Les dejo un poema, una imagen, una son.
Esto es atemporal, como toda yo, quizás mañana me encuentren nuevamente maleneando.
Desde el zurdo los abrazo. (voy por sus casas, cómo no hacerlo :)
*





